1) Tomar medidas a ras de suelo, de rodapié a rodapié.
Debes valorar, si donde se va a hacer la instalación se van a retirar los zócalos o no. Existen módulos que incorporan una escotadura salva-rodapiés, y otros que no. Por eso, si quieres que tus módulos queden completamente pegados a pared, debes advertirlo al comercial, y tomar la determinación de sacrificar rodapiés o no, si el mobiliario no lleva dicha escotadura.
Las edificaciones no siempre son perfectas, por eso, si la zona a instalar el mobiliario va muy ajustada, tomar varias mediciones por la pared a diferentes alturas, nunca está de más.
2) Medir puertas de paso, ventanas, balcones y armarios empotrados.
Los elementos como puertas, puertas de armario, ventanas abatibles y salidas a balcón, es muy importante que estén bien definidos para que no haya sorpresas de golpes al introducir el material o que los muebles entorpezcan a estos elementos.
3) Medir diagonales (si hubiera paredes a falsa escuadra).
En el caso de que nuestro espacio no sea completamente cuadrado o rectangular y se vaya de escuadras, es necesario que se tomen puntos de referencia utilizando las diagonales de la habitación para poder definir dichos desfases de ángulos.